domingo, 3 de abril de 2016

Muerte crítica.

Siempre intento sonreír
escondiendo las ruinas,
y las tormentas que vienen detrás.
Por todas las veces que se ha inundado mi casa.

No quiero mojar a nadie.
Una vez vi a una persona morir,
y en otras ocasiones, la Muerte
ni siquiera se ha sentido llegar.

Ha pasado de puntillas,
escondida,
y se ha llevado a los hombres de mi vida.
No la culpo de querer llevárselos.

Tal vez, quiera buena compañía
y esté juntando a las almas 
más limpias ahí arriba.

Sin duda tiene buen criterio,
es egoísta e impaciente,
viene a buscar a las mejores personas
antes de tiempo.

No puede contener
hasta que les llegue la hora.

La jodida Muerte sabe elegir,
dejando preguntas sin respuesta,
vidas en construcción...

sábado, 19 de marzo de 2016

Estrellas de suelo.

Mi padre me dijo una noche
que las luciérnagas son
las estrellas del suelo.
Y, entonces, pedí un deseo.


La primera vez que oí tu voz
supe que quería besar la vida
contigo.
Siempre me hiciste temblar.

Todo a lo que antes
llamé "amor"
fue mentira.
Y no me arrepiento.

La historia que llevamos detrás nos ha dirigido hasta aquí.
La vida vale la pena.

Gracias por cruzar esta frontera,
te haré sitio en el armario.
Las lunas que me quedan
son para ti.

Me arreglas la vida
con tu sonrisa.


Tú me has enseñado
que el amor se mide 
en estallidos de carcajadas.
Y yo quiero abrazarte toda la eternidad.

Gracias,
porque la felicidad llama a la puerta si estás en casa.

martes, 9 de febrero de 2016

miércoles, 20 de enero de 2016

Yo también te quiero.

Me has convencido,
el lugar más bonito del mundo
es a tu lado.
¿Y ahora? ¿A dónde vamos?

Si quieres que abandone
estos lugares porque ya 
son ruinas, quizás primero 
tenga que abandonarme a mí misma.

Y a los pájaros, 
¿Quién los salvará de la tormenta?

Sé que tus abrazos
son el pasaje a la felicidad,
sólo estoy asustada.
¿Qué hiciste con tus espinas?

Siempre lo descolocas todo...

Entonces,
¿me acostumbro a que no me duelas?

Yo también te quiero...

lunes, 7 de diciembre de 2015

Sintigo.

Si te atreves a decir
en voz alta que te hago falta,
prometo sonreír
ante cualquier maremoto.

Que ya estoy acostumbrada
a llevar el agua al cuello,
y todos los abrazos que te doy
son mi forma de sobrevivir.

No.
No eres mi salvavidas.
Esta no es una de esas historias
en las que se necesita un héroe.

Sólo digo
que cuando te tengo en frente
parece que esté mirando
a la felicidad a los ojos.

Y tiene cara de querer hacerme el amor en el sofá.

Me sonríes
y sé que nada me va a doler,
que no voy a tener miedo.
Sólo me haces más fuerte.

Contigo,
hasta el rincón más oscuro es una buena opción.

Sin ti,
sigo, sin engañarnos.

De[vuélve]me tu sonrisa, mi felicidad.



miércoles, 11 de noviembre de 2015

(Des)pedida.

No estoy capacitada para dejar de quererte,
decirte "adiós" es otra forma de suicidio.
No me pertenzco
desde que miraste tan cerca.

Los únicos agujeros negros
que me hacen temblar
son tus pupilas.
Laberintos sin salida.

Intento acallar mi piel
cuando pide tu abrazo.
He perdido todas las oportunidades
de anularme a mí misma.

Si realmente estoy en tu corazón,
te informo de que no llega el oxígeno,
ni se pone el Sol los días impares.
A pesar de ello, no quiero partir.

Te dedico las siete arrugas
que me han salido desde que te espero.
Consecuencias de kilómetros,
contradicciones y contraindicaciones de la distancia.

Aguardo el final de esta historia,
mientras pasa mi vida:
pedida o despedida.