miércoles, 9 de septiembre de 2015

Grito de auxilio.

He pensado tanto en ti
y en tanto contigo
que si me dices adiós
me sangrará el alma.

Siempre vi el amor
en colores cálidos.
Y lo he vivido con delicadeza,
con miedo a quemarme.

Deberías haber venido
con un cartel informativo en el pecho:
Por cada noche conmigo
hay 100 noches de fría soledad.

Dices unos "te quiero"
que hielan el alma.

Que llegue ya el invierno,
y tú con él,
porque estoy intentando latir
entre escarcha.

Desde que siento que no sientes,
me autolesiono con tu recuerdo.
Y aquí sigo, desnuda,
esperando a que me vistas una sonrisa.

Es cruel por tu parte:
sabes que puedes abrazarme
con palabras.
Y no quieres, o no puedes.




Mi niño, sólo es el eco de un grito de auxilio:

Ven a salvarme o a matarme, 
pero no me dejes agonizando.                  

lunes, 31 de agosto de 2015

Apocalipsis.

Sigo apostando por ti,
y lo haría mil veces más.
Y de momento,
voy ganando a la suerte.

Y si fallo, no se me ocurre
mejor forma de quemarme una mano.
Ni mejor sonrisa que la tuya
para hacerme perder la cordura.

Que ya luzco con orgullo
cicatrices de tormentas pasadas.
Y tú eres más que eso.
Tú podrías ser mi apocalipsis.

Podrías ser un cielo
en plena lluvia de estrellas.
Sólo te pido una cosa:
Sé lo que quieras, pero sé mío.



miércoles, 19 de agosto de 2015

Tu fondo.

Pocos tienen valor en el corazón
para volver como tú:
con los ojos inundados de ganas,
y una victoria en cada yema de los dedos.

Has derrotado al tiempo,
que cobarde corre en tu presencia.
Y has derrotado a la distancia,
restándole importancia, ganándotela tú.

Cuando todos sacan sus armas,
tú desenfundas tu sonrisa,
mostrando tu fondo, lo más profundo de ti,
en forma de terraza con vistas al mar.

Y, así, enamoras hasta a los pájaros.
Que hacen cola para anidar en tu pecho,
que saben que la vida es corta,
y que tú puedes parar relojes.

No les culpo,
yo estoy deseando
ver tu fondo en mi sofá.
Y verte a ti con mi sofá de fondo.




jueves, 13 de agosto de 2015

El hueco más bonito.

No sé si eres consciente
de todo lo que llevas contigo,
y de todo lo que dejas.
Te llevas más trozos que mudas en la maleta.

Aún espero la clave para no ahogarme,
porque hemos inundado 
toda la ciudad de recuerdos,
y no sabes cómo duelen los segundos sin ti.

No imagino cómo serán los viajes largos
sin poner la mano en tu rodilla,
ni despertar de una pesadilla
y encontrarme en otra: tu ausencia.

Que me he pasado las noches
susurrando cuánto te quiero
mientras duermes.
Por si te asusta la inmensidad...

Te prometería hasta lo que no tengo,
lo imprometible, lo inimaginable,
si así despertásemos cada mañana
en la misma cama.

Lo sé, fallo mío.
Me la jugó el instinto:
iba a buscarte las cosquillas
y te encontré el corazón.

No importa.
Eres el hueco más bonito que puedo tener en el pecho.





domingo, 26 de julio de 2015

Poesía es todo.

Le debo mi piel
a la poesía.
He cicatrizado con ella
cada herida.

Dicen que la poesía
nos salva la vida.
Pero es un grito de auxilio
al que nadie nunca responde.

Nace de un sentimiento
de pasión, y nunca muere.
Permanece en el tiempo
como medicina alternativa.

Tan fiel, tan bella,
tan pura y natural.
Ha sangrado con nosotros
y, menos veces, sonreído.

Nos entiende
cuando nadie es capaz.
Poesía es amor, pasión, tristeza.
Poesía es todo.

sábado, 25 de julio de 2015

He llegado a mi destino, gracias.

Prometo no mencionar "amor",
pero te lo haré en papel.
Me declaro tuya.

Si esto es un error,
no podría equivocarme
de mejor manera.

Nunca había viajado en abrazos
hasta que tú llegaste.
Y ya quiero reservar el siguiente.

Que ni el Sol amanece
tan bonito como tú.
Ni la música suena tan bien.

La gente no sabe lo que se pierde.
Si cogen trenes y aviones
es porque no conocen tus brazos.

No saben que el mundo
resulta aún más atractivo
reflejado en tus ojos.

Por eso no puedo dejar de mirarte.
Porque tú eres destino
y yo estoy de vacaciones.

Tengo que confesar
que me enamoro en los viajes,
me enamoro de lugares.

Como si de una guerra se tratase,
quiero conquistar
cada uno de tus rincones.

Te declaro mi destino preferido.
Quiero quedarme a vivir
en tu pecho.